El Camino de la Transformación

Soy contadora de historias, como mi mamá.

Su “escenario” preferido era la mesa del comedor después de las comidas, donde de repente sacaba anécdotas del pasado que parecían aventuras tomadas de un libro, y que marcaron mi infancia de una manera tan profunda que siempre me llevan a escribir, a tener la necesidad de compartir ese mundo tan increíble lleno de héroes, villanos y sagas totalmente reales que hicieron parte de la vida de mis padres y de mi familia.

Mi papá de vez en cuando intervenía, aportaba, muchas veces era el protagonista, pero casi siempre era ella la que empezaba a contar las historias. Ahora que ella no está, es él quien lo hace.

Llegué al mundo como la pequeña de una familia de 6 hijos, muchas primas y un ambiente predominantemente femenino. El año que entre al colegio “Sagrado Corazón” estábamos las 5 hijas al tiempo, por lo cual me conocían como “la chiquita Salazar”, con sus ventajas y desventajas que aún me acompañan de manera consciente e inconsciente, y que hacen parte de los descubrimientos que han marcado mi vida los últimos 7 años llevándome hoy a escribir estas líneas.

Tuve muchas ventajas al ser “la pequeña”, entre ellas los tesoros que recibí de mi mamá al pasar mucho tiempo con ella, y que nos hicieron compartir momentos intensos de la vida; sus dolores, su enfermedad y su partida fueron el fuego que alimentó el crisol de mi crecimiento al interior especialmente en los últimos años. 

También en mi historia personal hubo muchas cosas que se fueron acumulando en forma de emociones retenidas, o de pequeños “huecos” por los que se escapaba sutilmente el aire de la vida y de la felicidad, y que nublaban mi propia visión impidiendo que lograra lo que yo creía era mi destino. Mi trabajo interior ha sido poco a poco ir descubriéndolos para poder sanar y acceder a la fuerza que me permite moverme por la vida y ser de verdad quien quiero ser.

Mirar a mi propia historia de una manera más consciente, amorosa y bajo la superficie de mi biografía, con el aporte de visiones del mundo como la Sintergética y las Constelaciones Familiares, han producido en mí una transformación que siempre tengo la necesidad de compartir, y que hoy se materializa en forma de talleres, ejercicios y un ciclo que he llamado “El Camino de la Transformación”. 

¿Hacia dónde va este camino? Hacia Ser lo que cada persona quiere Ser, disfrutando de sus talentos al hacer conscientes los hilos invisibles que nos llevan a vivir situaciones difíciles que hacen parte de las “noches oscuras del alma” y que muchas veces parecen interminables.

En éste proceso interior de quien lo desee, pongo al servicio mi historia, los talentos heredados de mi familia, mis caídas, mis aprendizajes y los descubrimientos de mi propio camino de Transformación para que las personas puedan tener elementos nuevos para iniciar el suyo. 

Ahora yo soy acompañante de caminos interiores y narradora de historias.

Marcela Salazar González

PD: Para conocer más del Taller, ir al siguiente link: https://www.marcelasalazar.net/?p=377

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s